Hace ahora algo más de medio año que se levantaron las
primeras voces contra Annette Schavan, la ministra alemana de de Educación e
Investigación Científica, acusándola de plagio. Fue precisamente un internauta
anónimo el que levantó la libre en mayor de 2012, al sospechar que había
copiado varios pasajes de otros autores en la elaboración de su tesis doctoral,
publicada en 1980 y titulada Personas y
consciencia.
Comprobaciones posteriores corroboraron que las
sospechas iniciales eran ciertas y, ante la evidencia del robo intelectual, la
actuación de la Universidad de
Düsseldorf no se hizo esperar. El pasado día 5 de febrero se reúne el consejo
académico de la Facultad de Filosofía, y tras una reunión de varias horas, decide
desposeer a la ministra Schavan de su doctorado. Con este fallo universitario,
el prestigio y la reputación académica de la ministra alemana quedan seriamente
dañados.
La ya ex ministra Schavan admite, eso sí, que pudo
haber algún fallo en el tratamiento de las fuentes, pero que nunca tuvo
intención de engañar a nadie y niega
tajantemente haberse apropiado del trabajo intelectual de otros. Annette
Schavan puede recurrir la decisión universitaria, pero ante la gravedad de los
hechos que le imputan y la amistad con la canciller Angela Merkel, abandona el
Ministerio alemán de Educación e Investigación Científica.