jueves, 14 de febrero de 2013

EL CASO BÁRCENAS EN LA PRENSA



Hace ahora algo más de medio año que se levantaron las primeras voces contra Annette Schavan, la ministra alemana de de Educación e Investigación Científica, acusándola de plagio. Fue precisamente un internauta anónimo el que levantó la libre en mayor de 2012, al sospechar que había copiado varios pasajes de otros autores en la elaboración de su tesis doctoral, publicada en 1980 y titulada Personas y consciencia.

Comprobaciones posteriores corroboraron que las sospechas iniciales eran ciertas y, ante la evidencia del robo intelectual, la actuación de  la Universidad de Düsseldorf no se hizo esperar. El pasado día 5 de febrero se reúne el consejo académico de la Facultad de Filosofía, y tras una reunión de varias horas, decide desposeer a la ministra Schavan de su doctorado. Con este fallo universitario, el prestigio y la reputación académica de la ministra alemana quedan seriamente dañados.

La ya ex ministra Schavan admite, eso sí, que pudo haber algún fallo en el tratamiento de las fuentes, pero que nunca tuvo intención de engañar a nadie y niega  tajantemente haberse apropiado del trabajo intelectual de otros. Annette Schavan puede recurrir la decisión universitaria, pero ante la gravedad de los hechos que le imputan y la amistad con la canciller Angela Merkel, abandona el Ministerio alemán de Educación e Investigación Científica.


Hay informaciones contradictorias sobre esta dimisión. Algunos dicen que fue voluntaria y otras fuentes indican que fue obligada a tomar esa decisión. En España, sin embargo, con independencia de que la dimisión haya sido obligada o voluntaria, alaban y admiran su decisión y la contraponen al comportamiento de nuestros políticos, que se aferran a sus puestos.

El director de El Mundo, el combativo Pedro J. Ramírez, en su intervención en la tertulia matinal del pasado día 11 en la Cadena Cope, le faltó muy poco para beatificar a Annette Schavan. Subrayó con verdadera fruición esta frase de  la ex ministra alemana: "Primero el país, luego el partido y después yo misma". Y con el mismo entusiasmo que alababa a la ya ex ministra alemana, vituperaba a Ana Mato, la todavía ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno de España, ya que, según el director de El Mundo, esta dice: primero mis intereses, después los intereses del partido y por último los intereses de España. . Insistió una y otra vez en que, dada la gravedad de las denuncias de la UDEF,  en su relación con el caso Gürtel, debe dimitir o ser cesada inmediatamente por Mariano Rajoy. 

El debate, como era lógico, desembocó necesariamente en Luis Bárcenas y en sus papeles que comprometen de manera muy grave la honorabilidad de Rajoy y de todo el Partido Popular. Y aunque Pedro J. Ramírez alabó la decisión de Rajoy de hacer públicas sus declaraciones de la renta de los últimos años, siguió insistiendo en que esto no resuelve el fondo del asunto. Porque, según dice, no tiene nada que ver la declaración de la renta de Rajoy con el pago de sobresueldos, ya que si ha habido dinero negro, este no aparecerá nunca  en su declaración.

Para Pedro J. Ramírez es de vital importancia abrir una investigación  exhaustiva  de las actividades de Luis Bárcenas mientras fue tesorero del Partido Popular y demostrar fehacientemente  que no hubo sobresueldos con dinero negro. Le pide a Mariano Rajoy que aclare la relación que pueda haber entre los 22 millones aflorados en Suiza y las finanzas del partido y si hubo algún reparto de migajas por parte de Luis Bárcenas, o algún otro tipo de complicidad, para hacer posible ese trasvase de dinero a sus cuentas particulares.

El director de El Mundo está tremendamente obsesionado con que el Partido Popular  sienta la tentación de ayudar a Bárcenas para que eluda sus responsabilidades. Se reafirma en las informaciones desveladas por su periódico sobre este asunto y da por supuesto que, con Bárcenas como tesorero,  una parte de la dirección del partido recibió sobresueldos con dinero negro. Otro tertuliano, Jaime González, le interpela diciendo que los datos aportados por El Mundo y por El País pueden probar que Bárcenas es un golfo, pero no prueban en absoluto, por ahora, que el Partido Popular esté también manchado.

Ante esta réplica de Jaime González, Pedro J. Ramírez admite que, de momento, no hay pruebas, pero sí serios indicios de que hubo prácticas irregulares en la contabilidad del Partido Popular. Explica que El Mundo se ha dedicado preferentemente al periodismo de investigación y que, si en algo se distingue de los demás medios de comunicación es en que juega todos los partidos donde intuye que puede haber algún interés público en juego. Y el caso Bárcenas es uno de ellos.

Si todo esto, por utilizar la expresión acuñada  por Gonzalo de Berceo, lo traducimos a ‘Román Paladino’, entendemos que Pedro J. Ramírez nos dice que, con estas investigaciones, su periódico persigue exclusivamente el interés público en general. Yo creo que no, que lo que busca realmente es vender muchos más ejemplares. Además, en el caso concreto protagonizado por Bárcenas, se está causando un daño enorme a la economía española. Sin aclarar  unos hechos, se condena mediáticamente al Partido Popular y, lo que es mucho más grave, al presidente del Gobierno de España.

Está muy claro que, para la buena marcha de nuestra economía, necesitamos recuperar la credibilidad perdida para no espantar a los inversores extranjeros. Y de momento, estamos dilapidando la poca credibilidad que nos queda, solazándonos en unos hechos sin saber si son verdaderos o falsos. Con la aparición de este caso, cayó el Ibex 35 y comenzó nuevamente a repuntar la prima de riesgo. Y es que tanto El Mundo como El País se han puesto a lavar en público con tanto entusiasmo nuestra ropa sucia, que ahora tenemos a toda la prensa extranjera proclamando a los cuatro vientos nuestra escasa o nula fiabilidad.

Está bien denunciar los casos sospechosos y pasar inmediatamente las pruebas a la fiscalía para que actúe. Pero no suele ocurrir así. Aquí los condenamos frecuentemente, incluso bastante antes de que haya una imputación formal dictada por algún juzgado, y ni siquiera aplicamos a todos la misma vara de medir. Nos dejamos llevar a veces, como le ocurre a Pedro J. Ramírez, por las fobias  y las filias, sin atender a la gravedad de los distintos casos.

Debemos tener en cuenta que son los mismos políticos los que han dilapidado su propio prestigio ante los ciudadanos. Las encuestas del CIS no pueden ser más elocuentes y demoledoras, y consideran a los políticos como el tercer gran problema de  la sociedad, precedido únicamente por los problemas del paro y de la economía. Buena prueba de ello lo tenemos en el hecho de que hoy día no es posible hablar de política sin que salga a relucir la corrupción, aunque no todos los políticos sean corruptos. Y ya no van a ser capaces de recuperar la credibilidad perdida, ni con un milagro. Su afán desmedido por perpetuarse en el cargo y ser incombustible, ya les hace tremendamente sospechosos.

Gijón, 12 de febrero de 2013

José Luis Valladares Fernández  

16 comentarios:

  1. Es evidente que los medios de comunicación, en general, tienen sus intereses, al fin y al cabo son empresas y eso de que van buscando el servicio público, es una milonga, en realidad buscan poder y beneficios.
    Aparte de eso, que los árboles no nos impidan ver el bosque, y los árboles son el sensacionalismo de algunos periódicos y televisiones, cuando el bosque, es la inmensa corrupción que domina el país, pero no ahora, desde siempre. Desde la más alta magistratura del país, hasta los grandes partidos, están salpicados, pero no de ahora, de siempre. Nuestro referente más claro es Italia, somos lo más parecido a ellos y muy lejos de otras naciones como Francia, Alemania o Reino Unido.
    Con un país en venta y una clase media arruinada, vemos que los políticos siguen tapándose sus vergüenzas unos a otros mientras le piden al ciudadano paciencia y sacrificios.
    Uno se siente avergonzado de ser español por su culpa.

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    1. Es verdad para nuestra desgracia que si en algún ambiente se habla de política, sale inevitablemente la corrupción. Por supuesto, no todos los políticos son corruptos pero uno tiene la sensación de que esas practicas corruptas lo invaden todo. Y no nos va a ser fácil salir de ahí mientras los políticos actuales no se hagan el haraquiri como se lo hicieron los políticos del antiguo régimen. Y los que vengan ponerse fecha de caducidad como los yogures.

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  2. Tanto el Mundo como el Pais,han demostrado pecar o de ingenuidad o de soberbia.La prensa tiene que esta al servicio unicamente de la verdad,un saludo,

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    1. El deseo de vender ejemplares de uno y el sectarismo del otro les pierde. Tendrían que tener más cuidado, sobre todo cuando anda Garzón rondando la noticia.

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  3. Querido José Luis, le das un repaso magistral a varios aspectos del poder: Académico y Político.
    El "cortar y pegar" existe en la Universidad mucho antes que la informática e internet: los catedráticos, con cargo vitalicio, siempre se han aprovechado de los "negros" que hacían la Tesis para publicar sus "investigaciones", sin aparecer siquiera por la cátedra; el fraude es más patente aún en las carreras científicas, que necesitas echar horas en el laboratorio de la Facultad para llegar a una conclusión porque nadie puede tener un laboratorio en casa; en las disciplinas de "Letras" podrás decir que te pasas el tiempo investigando en archivos o en la Biblioteca Nacional.
    Acerca de los políticos poco queda que decir: ni siquiera utilizan "negros" porque no sabrían usar herramienta tan valiosa; solamente se dedican a la "negrura" de algún dinero para mantenerse en el cargo y a aprender "economía" en una tarde para esconder sus capitales ilícitos, como los "pilotos" del 11-S aprendieron lo básico para pilotar en pleno vuelo y no aterrizar. El denominador común es que en este país no dimite ni dios.
    Un abrazo a todos.

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    1. En carreras científicas no se qué es lo que ocurre, porque yo soy de letras, aunque me imagino que sea igual o muy parecido. En letras sí es cierto que se valen algunos de los trabajos de los alumnos aventajados para sus publicaciones. Toda la sociedad hoy día está podrida.

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  4. Hola, José Luís:
    Es evidente que somos un país distinto; que aquí no dimitiría nadie implicado en algo como la copia de una tesis doctoral... Pero en Alemania, país distinto, sí ha dimitido Annette Schavan. Aquí no dimite Ana Mato, a la que Rajoy defiendo y agradece sus trabajos como ministra.
    Me parece más clara la pedagogía y acusaciones de Pedro J. Ramírez que no la actitud del PP y sus dirigentes, a los que le falta color para pujar por la investigación a tope del caso Bárcenas.
    Cada día afloran nuevos casos de corrupción; son numerosos los políticos imputados, pero nadie dimite. Incluso ahora le llama la atención el Consejo General del Poder Judicial al juez Castro por haberse atrevido a investigar posibles concomitancias del caso Urdangarín con Gallardón, de cuando éste era alcalde de Madrid. ¿Qué pasa? ¿No se puede investigar al Gallardón que se quiere cargar la acción popular, descafeinarla cada vez más (algo ya intentado por aquel famoso Caamaño del PSOE)?
    Cada día, en fin, nuevos escándalos.
    Un abrazo

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    1. Es cierto que la corrupción lo invade todo. Es el resultado del trabajo interesado de unos políticos perpetuados en los cargos. Pero los periódicos, mientras no tengan pruebas palmarias no deben echar las campanas al vuelo, como es el caso de que cargos del PP cobran sobresueldos en dinero negro. Así, aunque sea verdad, pueden levantar la liebre antes de tiempo para que desaparezcan las pruebas. Y más estando Garzón detrás de la información. Ahora se encuentran con que no aparecen las pruebas.

      Un abrazo

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  5. Esto- otras consideraciones aparte- va a dejar también muy tocado al llamado cuarto poder porque la falta de rigor y el predominio de intereses particulares y concretos es mucho peor que el propio sectarismo "a favor o en contra de" derivados de la libertad de opinión y una determinada línea editorial.

    Se notan muchísimo las guerras intestinas y entre medios derivadas de la crisis y el tener que repartirse una tarta tan escasa entre todos y en especial "a diestra"...ellos sabrán.

    Un saludazo

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    1. Se dejan llevar demasiado por motivos crematísticos, lo que, hasta cierto punto, es comprensible. Lo que ya no es de recibo es que, en los comentarios, dejen aflorar sus fobias y sus filias.El País, por ejemplo, ni por casualidad habla de los EREs de Andalucía.
      Un abrazo

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  6. Si al final se demuestra que los supuestos documentos de Bárcenas son falsos,que todo es un montaje, El País y el grupo de corifeos que han seguido con entusiasmo la tesis de que proceden del extesorero del PP tendrán, no ya sólo una irreparable pérdida de credibilidad que amenazará hasta la propia supervivencia del diario, sino -lo que es aún más grave- que hacer frente a las consecuencias jurídicas que la catarata de querellas y demandas que les caerían, conllevan.

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    1. De momento, ya han empezado a poner querellas y no parece que esos documentos vayan más allá de unas simples fotocopias, sin más documentos que las avalen. Si la prensa contara con esos originales, los habrían publicado ya hasta en color.

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  7. "Alguien" debería legislar para contener estos abusos de la prensa, pero parece que la prensa también participa de esta feria psedodemocrática que parió la Transición, de tales padres, tales hijos.

    Hay muchas cosas que deberían estar ya en los juzgados y no están, en referencia al caso Bárcenas, la lectura es que se tienen todos cogidos por donde yo me sé y nadie, nadie hará nada para contener la hemorragia de putrefacción que nos rodea.

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    1. Aquí todo mundo va por libre. Y dependiendo de muchas circunstancias, igual te suben a los altares (si eres progre) o te sepultan en lo más profundo de infierno (si eres de derechas, claro está). Creo que ya se han presentado las primeras querellas.

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  8. Pero todo eso, mi buen amigo es es un país civilizado, industrial y con carácter de Potencia cómo Alemania. Aquí, que cualquiera es politicastro aunque tenga que firmar con un tampón y su huella no veríamos algo parecido ni aunque nos restregaran con fósforo antes de prendernos fuego. Faltaría más.

    Un saludazo.

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    1. Aquí, amigo C.S. Peinado, ni con agua fuerte eres capaz de despegar de la silla a los que se han instalado en la política.

      Saludos cordiales

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