jueves, 9 de abril de 2009

¡PARTURIENT MONTES…!


Quienes, en sus estudios, hayan recibido una formación clásica, conocen sobradamente la Epístola a los Pisones (Ad Pisones) escrita por el poeta latino Horacio. En esta Epístola nos encontramos con una frase, casi convertida en aforismo, que describe perfectamente el último acto de Zapatero: la confección del nuevo Gobierno. Escribió Horacio, unos años antes de nuestra era cristiana: parturient montes; nascetur ridiculus mus. Frase que, traducida libremente para los que no están muy duchos en latín, viene a decir lo siguiente: los montes se pusieron de parto; y dieron a luz a un simple ratoncillo.
Más o menos, lo que hizo Zapatero. Mucho pensar, buscando las personas ideales para el nuevo Gobierno; palabras grandilocuentes pero huecas e ilusas conclusiones. Pero, a la hora de la verdad, cuando dio los nombres, vemos que se trata de personas tan mediocres o más que los que cesaron. Sus nombres ya los conocéis. Nada, un ridículo ratoncillo. Quizá no haya elegido a otros, con más peso específico, para que no desentonaran con él y resaltara su bajo perfil. De este modo perdemos la oportunidad de que se enderece el rumbo caótico de nuestra economía.
Desde estancias oficiales quiere hacérsenos creer que se trata de un Gobierno con mucho peso político. Más que esto, se trata de un Gobierno con mucho peso de amigos, un Gobierno simplemente de andar por casa. Quizás haya buscado en ellos a simples defensores personales, ya que teme que otros muchos de sus amigos actuales desaparezcan ante la que se avecina. Y piensa que José Blanco es toda una tabla de salvación ante el naufragio. Son todos ellos personas con carnét del partido. Que pena que cada Ministerio no tenga al frente una persona especialista en la correspondiente materia. José Blanco, aunque lo diga ZP no es la persona mejor preparada para llevar Fomento
Y - ¡Dios nos coja confesados! - de Economía y Hacienda se va a encargar Elena Salgado. Alguien ya ha escrito que esto tiene trampa. Zapatero ha elegido a Elena Salgado para que se limite a ejecutar la política económica diseñada por él. Esto va a suponer la sentencia definitiva de nuestra economía. Con la Ministra de Cultura, evidentemente, ha tratado de comprar nuevamente a los titiriteros, reeditando el sindicato de la ceja
De todos modos, daba gusto ver en los reportajes de televisión la toma de posesión de los nuevos Ministros. Todos ellos, incluido nuestro amigo Pepiño, estaban muy contentos y encantados de conocerse. Con ellos aparecía la sin par De la Vega. Creo que esta Señora formaba parte del equipo de Belloch cuando los famosos papeles de Laos. Quizás debiera ocuparse en dar menos sentencias y más en buscar al Capitán Khan que, según noticias, sigue sin aparecer


José Luis Valladares Fernández

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