miércoles, 7 de octubre de 2009

LA ‘BIEN PAGÁ’ Y SUS CONSIGNAS

El pasado día 26 de septiembre, el Consejo de Ministros, tal como estaba previsto, aprobó el proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado de 2010, tan irreales como los de 2009. En este proyecto se suprime la deducción de los famosos 400 euros que ayudaron a Zapatero a ganar las últimas elecciones. También se anuncia la subida en un punto del IVA reducido y en dos puntos del tipo general. Se eleva igualmente la tributación por el ahorro al 19 y al 21 %. De este modo el ejecutivo, de manera irresponsable, pone en marcha la mayor subida de impuestos conocida en España, con la intención absurda de cubrir así el enorme agujero de la caja pública. Hemos estado de fiesta durante mucho tiempo y los gastos de las fiestas, al final, hay que pagarlos.
Ante tal desmán, son muchos los estamentos sociales que se sienten defraudados por esta injusta subida de impuestos que nos espera a la vuelta de la esquina. Hasta dentro del propio PSOE hay grupos descontentos con este abultado aumento de la presión fiscal, entre los que se encuentran, incluso, miembros muy destacados del partido socialista. De nada vale que la vicepresidenta primera del Gobierno salga a la palestra e indique que estos impuestos se enmarcan en un contexto de crisis y que son austeros y que tienen un marcado carácter solidario.
El hecho de que se anunciara de un modo falaz y demagógico que ésta subida afectaría principalmente a los más ricos, ha encendido aún más los ánimos, ya que se ha comprobado fehacientemente que los impuestos, como siempre, van a cargo de las clases medias y de los más pobres. Las grandes fortunas, los ricos de que hablaban con fruición Zapatero y José Blanco, no tendrá vela en este entierro y continuarán, como hasta ahora, tributando el 1% exclusivamente.
Por las caras de circunstancias que han puesto, se adivina una clara contestación en las filas del PSOE y en muchos simpatizantes socialistas. Esta circunstancia, ha obligado a la ‘Bien Pagá’, Leire Pajín, a pedir a su gente que no se acobarde ante estos tiempos difíciles. Les dice que hay que “salir a la calle” a explicar a todos los ciudadanos las claves de esta política económica que incluye esta subida de impuestos. Metida ya en harina, y aprovechando el discurso de apertura de la Conferencia de Organizaciones Sectoriales del PSOE, ha pedido a los socialistas que “miren a los ojos” de los trabajadores y de los que han perdido su empleo, a quienes “no vamos a dejar en la cuneta”.
Y, me imagino que refiriéndose al Partido Popular, agrega con toda la cara del mundo: “Hay quien puede levantar mucho la voz o incluso faltar al respeto, pero lo que no podrá es mirar a los ojos de los desempleados y decirles que las medidas que ha adoptado el Gobierno no sirven para nada”. ¡Vaya que si sirven! Sirven, entre otras cosas, para que continúen, sine die, en el paro, viviendo -si es que eso es vida- de una pequeña limosna y sin aspirar a más que a ser un pobre tutelado.
Y poniendo cara de haber llegado a la política para ayudar a los desarrapados, no tiene empacho en continuar: hay que “estar atentos a la gente que está ahí afuera” y que el PSOE “es capaz de responderles” y de propiciar medidas que les proporcionen un empleo. ¡Vaya cara! El trabajo creado por estos benefactores de la humanidad es muy singular. Se trata de permanecer a la intemperie por tiempo indefinido, a la espera de que caiga esa insuficiente limosna que no te quita el hambre, por supuesto, pero que te permite seguir malviviendo.
Y la Bien Pagá continúa con ese tono de matón que la caracteriza: “No tengáis duda de que saldremos de esta situación y que podremos mirar a los ciudadanos a los ojos. No como otros, que sólo tienen un objetivo que es desgastar al Gobierno para llegar a la Moncloa” Son precisamente los socialistas quienes deberían apartar la vista de los ojos de los trabajadores y de los parados. De los ojos de los trabajadores porque, de seguir así, muy pronto pasarán a integrar las listas de los parados. De los ojos de los parados porque, de seguir con el despilfarro actual, no encontraran nunca trabajo.
Los socialistas, creo yo, si tuvieran algo de dignidad, no se atreverían a mirar a los ojos de los trabajadores ni de los parados, ya que son ellos, y nadie más que ellos los responsables de la situación en que se encuentran estos. Es evidente que el recetario socialista, cuando se reviste de ese izquierdismo trasnochado, no genera más que pobreza. Se convierte en una fábrica absurda de cuya cadena de producción no salen más que pobres y menesterosos.
Pero Leire Pajín, por mucho que llueva, es inmune al desaliento. Y termina su perorata, cómo no, emplazando a los suyos a “seguir trabajando” y a “arrimar el hombro”. ¡Qué fácil es lanzar consignas cuando le respalda a uno una cuenta bancaria envidiable!

Gijón, 30 de septiembre de 2009

José Luis Valladares Fernández

1 comentario:

  1. Hombre, J.L. Valladares, la demagogia de los sociatas es bien conocida: mucha palabrería pero nada más. ¿Y los sindicatos pesebreros? Bailando al son que les toca el PSOE. En esta España de PSOE no existen los parados, sólo existe el partido de la opoosición que le canta las verdadades y que no quieren oír. Es mejor mirar para otro lado. Comprar votos con el dinero de todos los españoles, crear un déficit galopante, y, para reponerlo, subir los impuestos, no a los ricos como quieren dar a entender, sino a todo hijo de vecino: al obrero, al pensionista... ¡Esa es la demagogia!

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