jueves, 8 de enero de 2026

SÁNCHEZ CELEBRA LA NOCHE VIEJA CON DOCE MENTIRAS




 Está visto, que el presidente del Gobierno que padecemos celebró la Noche Vieja, utilizando la vieja parafernalia de las uvas, para reírse, una vez más, de nuestro aguante y paciencia. Pero en vez de utilizar las conocidas doce uvas, como hace todo el mundo en general, cerró el Año Viejo con doce mentiras flagrantes, anunciando en un video la aprobación de las doce medidas para mejorar el acceso a la dichosa vivienda. Esto implica, cómo no, ampliar la oferta de pisos privados y públicos, mejorando su regulación y habilitando nuevas deducciones fiscales y otras ayudas. Y para agrandar aún más su gestión, anunció seguidamente que “España crece como nunca” y mejora “mes a mes” la vida de todos los españoles.

Creo que en esta ocasión, “Su Sanchidad” solo tiene en cuenta la evolución de su propia economía, la de sus familiares más cercanos y la de sus amiguetes que suelen vivir a costa del erario público, utilizan frecuentemente las famosas puertas giratorias y recurren a veces a la consabida corrupción. Porque es evidente que, con Sánchez en La Moncloa, los problemas económicos de los españoles normales, sobre todo si son jóvenes, cada vez son más complicados y más difíciles de solucionar. Teniendo en cuenta el correspondiente incremento salarial, España es hoy el tercer país de la UE, donde más ha subido el precio de la vivienda. Y para más inri, también lideramos la pobreza infantil. Según la Fundación de las Cajas de Ahorros, la tasa de pobreza infantil en España alcanza el 29,2%, mientras que la media de la UE es del 19,3%. Superamos incluso a Bulgaria (28,2%) y a Rumanía (26,2%), que ya es decir.

viernes, 2 de enero de 2026

SÁNCHEZ SOLO PIENSA EN SI MISMO


 

En los últimos años del largo reinado de Luis XV, los franceses de a pie llegaron a estar hartos de vivir en la miseria y de ver que el monarca y los cortesanos disfrutaban de todos los privilegios. Y a pesar del enfado y del descontento popular, el rey seguía sin preocuparse por encontrar una solución definitiva. Eso indica, al menos, lo que dijo casi al final de su reinado: “Después de mí, el diluvio”.

      Y ¿qué hace Pedro Sánchez? Este doctor de vía estrecha está haciendo en España lo que hizo el rey Luis XV en Francia, despreocuparse de los problemas que afectan al sufrido pueblo español. No olvidemos que Sánchez ha expresado más de una vez que está dispuesto a gobernar “con o sin” el apoyo del Parlamento y que seguirá resistiendo aunque no cuente con el aval legislativo. Y ahí está, pactando con los separatistas, maldiciendo a los jueces e indultando a los que fueron condenados por sedición. Y a la vez,  realiza una política tan errática que solo sirve para que aumente de manera imparable el número de españoles en riesgo de pobreza o exclusión social. Y como le importa un bledo que crezca sin control alguno la pobreza en España, pasa olímpicamente de las dificultades que encuentran a diario los que carecen de medios necesarios para llegar a final de mes. Y al igual que el peor rey de Francia, nuestro pésimo presidente solo busca mejorar al máximo su economía personal, la de su propia familia y la de sus amigos más cercanos.

      Y si el desinterés del rey Luis XV, por los problemas de los franceses, dio lugar  a la llegada de la Revolución Francesa, la indiferencia del presidente Sánchez, por las dificultades económicas que sufren los españoles, debiera tener también sus consecuencias. Y la mejor consecuencia podía ser, creo yo, la desaparición inevitable del PSOE, por mantener al frente del partido a un personaje tan inepto y tan pagado de sí mismo, que se admira y se siente superior a los demás.