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jueves, 9 de marzo de 2017

TAN VERDE COMO NICOLAS MADURO

Fue en marzo de 1921, cuando el 10º Congreso del PCUS prohibió taxativamente  el debate de ideas dentro del partido, exigiendo a todos sus militantes obediencia ciega a las órdenes dictadas por la jerarquía.  Y Pablo Iglesias, que acudió a Vistalegre II con la intención de volver a reeditar los resultados de ese Congreso Soviético, logra hacerse con el poder absoluto dentro de Podemos. Gracias al apoyo casi unánime de las bases de Podemos, se ha hecho con el control omnímodo del partido, arrasando prácticamente en la Secretaria General y en los demás documentos que se votaron en la segunda Asamblea Ciudadana de Podemos.
Para forzar la situación a su favor, Iglesias chantajea a los militantes de su partido, indicando que abandonará hasta la Secretaria General si es derrotada su lista  a la dirección, o rechazan cualquiera de sus documentos políticos  y organizativos. No admite componendas y el ultimátum queda redactado más o menos en estos términos: o lo gano todo o me marcho. Tenemos que reconocer que, la decisión de  plantear su continuidad al frente del partido como si se tratara realmente de un plebiscito, descolocó totalmente  a sus adversarios políticos y obligó a los afiliados a cerrar filas en torno a su postura. Y todo esto se tradujo, cómo no, en una victoria contundente.
“Los cinco de Vistalegre”, que es como se conocía a los auténticos promotores de Podemos, ya llegaron divididos al segundo Congreso de la formación política. Y esa ruptura se ahondó aún más, tras los resultados de esta nueva Asamblea Ciudadana, que legitiman a Pablo Iglesias para imponer abiertamente  su propio rumbo político que, por supuesto,  es mucho más radical que el protagonizado por Iñigo Errejón. Para el reelegido líder de Podemos, tienen mucha más importancia las algaradas y las protestas callejeras que las mismas iniciativas parlamentarias.
Y como el mandamás de Unidos Podemos sigue intentando tomar el cielo por asalto, necesita perentoriamente recomponer la unidad interna del partido, para así poder ganar el futuro. Y comenzó a preparar ese futuro, pero a su manera. Una vez concluida la Asamblea Ciudadana de Vistalegre II, se había comprometido, es verdad, a liderar el partido con unidad y con humildad. Pero como la unidad y la humildad son dos conceptos que no caben en el ideario de Iglesias, se olvidó muy pronto de su promesa, e inició inmediatamente su caza de brujas particular, eso sí, al más puro estilo leninista o estalinista, que tanto más da.

miércoles, 17 de febrero de 2016

OBSESIÓN ENFERMIZA DE LA IZQUIERDA

Para el mundo antiguo, el Destino era un dios ciego, muy temido por los hombres y por los mismos dioses, porque se dedicaba continuamente a tejer y a destejer sus vidas, y sus decisiones eran siempre inapelables. Los griegos lo llamaban ανανκη  (Ananké) y los romanos Fatum. En la mitología helénica, el Destino está personificado invariablemente en las famosas Moiras, mientras que, en la romana, todas sus decisiones son ejecutadas sin contemplación alguna por las inevitables Parcas.
Según las respectivas leyendas mitológicas, las Moiras, lo mismo que las Parcas, eran tres hermanas hilanderas, con poderes divinos extraordinarios, que vivían en el reino de Plutón y, desde allí, controlaban el hilo de la vida de todos los mortales y de los inmortales, para que se cumpla inexorablemente su destino. Estas tres divinidades eran hijas de Zeus y de Temis, y fueron reproducidas siempre bajo la figura de unas mujeres muy escuálidas, con aspecto extraordinariamente severo que, guardando silencio,  tejen sin cesar  el hilo de la vida de los que nacen, a la luz de una simple candela. Y se llaman Cloto, Láquesis y Átropos.
La más joven es Cloto, y utiliza continuamente el huso para hilar los hilos del destino de los seres vivientes. Algunos de esos hilos son de lana blanca, otros de lana negra y también de oro. Le sigue en edad Láquesis, que se dedica a enrollar esos  hilos, condicionando así el curso de la vida de los hombres y de los dioses. Como es lógico, cuando elije hilos de oro les depara momentos de fortuna, y de desgracia cuando se decide por los de lana negra. La hermana mayor, que es Átropos, observa apáticamente los afanes incomprensibles de los seres vivientes, Y cuando nadie lo espera, saca de improviso su tijera y, sin consideración alguna, corta el hilo de la vida, ocasionando así la muerte.
Y por lo que parece, a los políticos de izquierda les obsesiona y les aterroriza el sufrimiento físico o moral de los demás. Precisamente por eso, tratan de liberarlos, sentenciando a muerte a los enfermos graves y a los ancianos, según dicen, para que acaben sus días con la mayor dignidad posible. Y hasta compiten entre sí, para ver quién logra llegar más lejos y quién imita mejor la actuación letal de la hilandera Átropos. Son tan progresistas que, cuando la vida comienza a darte problemas serios, se compadecen de ti y te ofrecen, faltaría más, la liberación definitiva, ayudándote a morir, cómo no, de una manera totalmente digna.

domingo, 12 de abril de 2015

PRECEDENTES HISTÓRICOS DE PODEMOS

La historia es muy terca y, si los ciudadanos no despiertan, se repetirá una y otra vez, ocasionando siempre las mismas o parecidas desventuras y los mismos infortunios. Dicho de otro modo:  “los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla”, como reza esta frase lapidaria, atribuida a Cicerón y que se ha citado en infinidad de ocasiones. Si no reconocemos nuestros fallos pasados, volveremos a cometer evidentemente los mismos errores y las mismas equivocaciones de otras veces.

Hace ya casi ochenta años que los españoles tuvieron que soportar la desastrosa actuación de un Frente Popular, extremadamente sectario y radical, que hizo mucho daño a todos los españoles. Fue en realidad una coalición electoral, creada por la izquierda marxista para afrontar las elecciones generales de febrero de 1936. No olvidemos que, de aquella, las organizaciones políticas, llamadas también “fuerzas obreras”, que formaban parte de esa coalición, obedecían ciegamente las consignas que llegaban de Moscú, aunque estuvieran en contra de los intereses generales de España.

Ahora es Podemos el partido que quiere crear otro Frente Popular, muy similar al de 1936, que les sirva en bandeja la ocupación y el control del poder, de todo el poder. Quieren acabar de una vez con lo que ellos denominan el “régimen del 78”, que ha servido de rodillo a socialdemócratas, populares y liberales para preservar en España el viejo proyecto capitalista. Estamos evidentemente ante un partido de la izquierda radical que si no está a sueldo del régimen bolivariano, acata obedientemente todos sus dictados. Y trata, cómo no, de montar en España un “contrapoder”, que aglutine  en un frente común a las distintas mareas ciudadanas con otros partidos y colectivos alternativos que estén dispuestos a dejar fuera de juego a la, hasta ahora,  poderosa casta política.

Muchos españoles no ven en Podemos nada más que un partido político que aspira, como cualquier otro partido, a convertirse en una alternativa política en las próximas elecciones generales. Pero Podemos no se adapta a la trayectoria de los demás partidos que respetan escrupulosamente la Constitución. Podemos la utilizaría, eso sí, para llegar a La Moncloa y, una vez instalados en el poder, la romperían y todos los españoles tendríamos que doblegar necesariamente la cerviz y amoldar nuestros actos al monstruoso esquema mental de los que formaron parte de la siniestra banda de Somosaguas.

lunes, 16 de marzo de 2015

EL POPULISMO EN LA HISTORIA


La palabra populismo se ha utilizado siempre, por unos y por otros, para estigmatizar a los adversarios políticos. Se trata de una alocución usada habitualmente por socialistas y comunistas para denigrar e insultar a liberales y conservadores y a cualquier otra fuerza política que contemporice, de alguna manera, con el sistema capitalista. También han abusado de ella la derecha y el centro para denostar a los partidos de izquierda, que se empeñan en enfrentar a ricos y a pobres y por su oposición frontal a la actividad privada cuando se trata de cuestiones económicas.
Los primeros brotes de populismo aparecieron durante la última república romana, entre los ciudadanos adscritos a la factio popularium o partido de los del pueblo. Estos líderes populares acudían siempre a las asambleas del pueblo para sacar adelante sus propias  iniciativas y solucionar así los problemas que afectaban a la República. Y este sistema incomodaba gravemente a los miembros de la aristocracia tradicional, a los optimates, que se creían muy superiores a las gentes normales del pueblo.
Entre los líderes populares más importantes están los hermanos Sempronio Graco, Tiberio y Cayo, ambos tribunos de la plebe. También pertenecían  a la facción de los populares Publio Sulpicio Rufo, Lucio Sergio Catilina y hasta el mismo Julio Cesar. El propósito de este grupo de políticos era muy claro: comenzó a distribuir tierras a los plebeyos y a los soldados licenciados, concedió la ciudadanía romana a todos los aliados itálicos y alivió, de la mejor manera posible, las deudas de los más pobres. Y cuando se encontraban con una oposición frontal a sus proyectos, allanaban el camino buscando, cómo no, el apoyo militar.
El populismo vuelve a aparecer en Europa, a finales del siglo XVIII, de la mano de los nuevos nacionalismos. En Alemania,  Johann Gottfried von Herder pone en marcha el conocido pangermanismo de aquella época. Este filósofo y escritor germano elaboró una teoría, según la cual, el espíritu del pueblo se va formando poco a poco, principalmente, con la propia lengua del país y, en menor medida, con la poesía, la historia y hasta el derecho
Más tarde, ya en pleno siglo XIX, el Imperio Ruso imitó el proceso alemán y puso en marcha el llamado paneslavismo. En un principio, el cariz de este movimiento era eminentemente cultural, ya que se limitaba a estrechar lazos entre los distintos pueblos eslavos que compartían afinidades religiosas y culturales.  Pero Rusia no tardó demasiado tiempo en transformarlo en un proyecto expansionista, lo que molestó profundamente al Imperio Austrohúngaro.
La figura relevante de Simón Bolívar, predecesor del actual populismo,  ha dejado su impronta indeleble en los distintos países bolivarianos, especialmente en Bolivia, en Ecuador y, sobre todo, en Venezuela. No tenía formación militar alguna, es verdad, pero terminó siendo el gran caudillo en la guerra de liberación que libraron las colonias hispanoamericanas. Por su enorme arrojo y por su valor, recibió el título de Libertador.

miércoles, 25 de junio de 2014

PABLO IGLESIAS Y SU POLÍTICA

Los españoles vamos de sorpresa en sorpresa y no ganamos para sustos. Los sobresaltos que llevamos, son cada vez más preocupantes y se repiten con tanta frecuencia, que nos están dejando prácticamente sin capacidad de asombro. El último gran revuelo lo provocó Podemos, al irrumpir de una manera tan impetuosa y arrolladora en la escena política actual. Con apenas tres meses de existencia, el partido creado por Pablo Iglesias da la campanada y pasa a ser el gran ganador de las elecciones europeas del pasado 25 de mayo. Sin rodaje alguno previo, Podemos logra el apoyo inesperado de 1,2 millones de electores, lo que le da cinco escaños en el Parlamento Europeo.

Ni el mismo Pablo Iglesias esperaba un resultado tan espectacular. Enfrentarse a los partidos políticos tradicionales, a los “poderosos”, a los “partidos del régimen” o de “la casta”, como él mismo dice, era una tarea harto complicada y cargada de riesgos. Pero esto no arredra a un personaje tan impulsivo como este profesor de la Complutense, y decide plantar cara al “poder” establecido. Y utilizando toda su astucia y una buena dosis de audacia, aparece inopinadamente en escena, imitando al héroe mitológico Heracles cuando entró en el jardín de las Hespérides para robar las manzanas de oro. Y fue Juan Carlos Monedero, desempeñando el papel del dios marino Nereo, quien le indicó la ubicación exacta de dicho jardín.

El éxito  de Pablo Iglesias Turrión es arrollador. Sin un esfuerzo, logra aglutinar en Podemos a todos los radicales y activistas  que se mueven  en la órbita de los  indignados del 15-M, juntamente con las diversas tribus de okupas que padecemos y a los mercenarios que obedecen ciegamente las consignas lanzadas por Ada Colau. Y aprovechando sutilmente el esfuerzo y la creatividad de toda esta ralea de anti sistemas,  embauca  a mucha gente con su solemne promesa de implantar e n España un sistema de libertades y  de democracia, faltaría más, idéntica a la que se disfruta en Cuba y en Venezuela

La propuesta estrella del partido de Pablo Iglesias es claramente rupturista. Quiere sustituir, a toda costa, nuestro  sistema democrático actual, modélico y representativo, por una democracia más real, “participativa” o “asamblearia”. Propugna la   “participación directa” de todos  los votantes, de modo que las decisiones del Gobierno respondan siempre a la voluntad mayoritaria de los ciudadanos. En una palabra, se trata simplemente de lavar la cara a la  conocida y tradicional “democracia popular” impulsada por los comunistas, a la que trata de dar  un aspecto menos tétrico y más vendible.